Hay personas hipersensibles a los ruidos, que valoran mucho la calma y se crispan frente a cualquier sonido por minimo que parezca.
La hipersensibilidad es una sensibilidad mas fuerte que la media para determinado estimulo y puede ser tanto física como psíquica. Entonces tenemos una amplificación de determinados fenómenos y de sus consecuencias que pueden ser tanto positivas como negativas. De todos modos la hipersensibilidad no es una enfermedad o un trastorno, sino una particularidad. Es decir que hay una amplificación del umbral de uno o mas sentidos que hace que aquello que es moderadamente estimulante para la mayoría de las personas, para otros toma la forma de un trauma y va a depender de cada uno hacer de eso una cualidad o un sufrimiento.
Pero viviendo en una gran ciudad como la nuestra, es difícil estar en silencio porque la calle es muy ruidosa, en los edificios hay vecinos que ponen la música muy alta o que hablan casi a los gritos.
Decia una señora llegado un punto me crispo. Es como si todo mi espacio mental se concentrara en ese ruido y no existe nada mas que la irritación auditiva.
Porque el umbral de tolerancia a los ruidos no es igual para todo el mundo. Igualmente se puede tener una audición mala y no soportar determinados ruidos. Hay personas que tienen el oído interno dañado y no escuchan bien, pero hay ruidos que no pueden soportar, y esto tiene consecuencias en la conducta.
El ruido no existe por si mismo, sino para cada uno de nosotros. Porque depende del umbral..Esto tambien tiene que ver con la cultura en la que nos desarrollamos. Por lo general nos exasperamos por sonidos que se situan en las antípodas de nuestro propio sistema de valores. Los jóvenes, por ejemplo, escuchan la música a un volumen altísimo y los padres se alteran tremendamente, otros a los que no les gustan los animales pueden molestarse con los ladridos del perro de su amigo. Aca hay una tendencia que tambien tiene que ver con la época, porque evolucionamos hacia una sociedad mucho mas individualista que la anterior y cada uno estima que el mundo debe ser hecho a su imagen y semejanza.
Los ruidos agradables o desagradables para cada uno son bastante específicos y están ligados a la historia personal. Por ejemplo la victima de un atentado se molesta frente a un ruido seco, que tambien puede estar ligada a una situacion frustrante. Supongamos el caso de que nos moleste el ruido que hay en un bar, puede ser porque es insoportable o porque nos recuerda nuestra propia soledad. Y mas alla de la irritación que producen, estos ruidos pueden leerse como manifestaciones de nuestro inconciente y esto nos permite reflexionar sobre nosotros mismos.
Seria interesante que cada uno pueda hacer una introspección y pensar cuales son los ruidos que lo incomodan y a partir de ahí, a lo mejor sea posible evitarlos o al menos disminuirlos en parte, para que la vida cotidiana sea mas soportable. Y si no hay una causa física que produzca tanta sensibilidad, entonces habrá que pensar en algo que tiene que ver con causas psíquicas.
Decia una señora de 50 años. Mi sueño mas preciado es vivir en el silencio de los fondos del mar. Pero como esto es difícilmente realizable me adapto. Cuando escucho un ruido muy fuerte, sea la voz de una persona, una bocina o una ambulancia, me siento agredida y trato de aislarme con música clásica que sale de mi cabeza. Esto se consigue con un trabajo de relajación que permite que los ruidos exteriores no nos perturben, es una experiencia interesante que transmite una sensacion de paz interior que nos transporta a niveles desconocidos de nosotros mismos.