El amor esta presente en todas las sociedades y es algo natural en los seres humanos y ya dijimos muchas veces que todos buscamos ser amados, aunque algunos cuando lo consiguen no lo toleran y hacen todo lo posible para ser abandonados. La pregunta que surge es si existen determinados momentos que son mas propicios que otros para enamorarse y en ese caso, si hay que hacer algo para estar predispuesto?
Por supuesto que no hay formulas mágicas ni se puede generalizar, porque cada uno ama de manera diferente según el momento, el partenaire, su sexo y su edad; y tambien depende de la historia personal y como esa historia influyó en su modo de vínculo. Algunos establecen relaciones muy dependientes, mientras que otros tienen necesidad de excesiva independencia. En algunos el deseo de tener un niño forma parte de su idea de pareja mientras para otros no es asi. Es decir que cada pareja se va a construir de manera diferente de acuerdo a lo que para cada uno significa tener una pareja, si acepta o no sus defectos y sus virtudes, y si respeta los deseos y proyectos personales del otro. Entonces para poder encontrar a alguien y decidir construir algo en común es muy importante que puedan conocerse íntimamente, escucharse sin prejuicios personales y ser capaz de comprometerse.
El encuentro amoroso nos obliga a reorganizar nuestra vida, repensar determinados prejuicios y sobre todo revisar nuestro pasado. Tambien es importante tener expectativas realistas. Porque el encuentro con el otro implica una cierta apertura. Cuanto mas cerrado sea el pensamiento va a haber menos posibilidades de un encuentro exitoso. Es decir que hay que permitirse la sorpresa, porque muchas veces uno encuentra el amor en el lugar menos pensado y de la forma mas imprevista.
Un joven de 30 años decia que le contesto a una chica un mensaje por internet solo por cortesía, porque no le había atraído en absoluto su foto y como ella le propuso tener un encuentro el aceptó, y ahora están muy bien juntos precisamente porque el venció el prejuicio y se permitió el encuentro azaroso.
Porque para encontrar el amor, hay que permitirse la situacion sorpresa, por supuesto hay que tomar recaudos, sobre todo si no se conoce a la otra persona, pero si estar abierto y sin prejuicios. Lo que quiero decir es que una vez que uno sabe que aquel con quien se contacto es de confiar, hay que dejarse ir y no pretender controlar todo. Hay personas que vienen al consultorio con algunas creencias que son casi mandatos, bastante difíciles de modificar. Por ejemplo, “vivo siempre amores imposibles, porque mis parejas casi siempre están casadas o son fobicos que no quieren el compromiso, parece que no merezco tener una pareja”. Si alguna vez se esta con alguien que ya tiene un compromiso, no hay demasiado problema, quiero decir, no es un síntoma; ahora si la situacion se repite ahí hay un llamado de atención. Quiero aclarar que no me estoy refiriendo a la ética de cada uno, porque después vienen los mensajes diciendo “como ud. dice que no hay problema en salir con alguien que esta casado”. Estoy hablando de que si se trata de una situacion aislada, no debe preocupar, pero cuando se repite ahí si hay un síntoma. Y en este caso uno puede preguntar por la responsabilidad que tiene esa persona en elegir mantener un vinculo con alguien que no puede comprometerse y si no tiene tambien ella dificultades con el compromiso y solo se permite soñar con un gran amor que solo existe en sus fantasias. Es decir que surge nuevamente la pregunta, que tiene que ver ud. con eso de lo que se queja? Porque a lo mejor no se enamoraría de esa persona si no estuviera casada, es decir que tal vez la condición, el rasgo que enamora es que no pueda comprometerse con ella. Una relación amorosa tiene pocas chances de funcionar si solamente se busca llenar faltas que no fueron colmadas en su momento y que tienen que ver con dolores infantiles que no se resolvieron.
Ademas, vivir sistemáticamente una relación condenada al fracaso desde el comienzo, puede tambien revelar una falta de estima personal. Porque quien se siente poco interesante o indigno del amor de otro, va a buscar a alguien que considere inalcanzable, para asi mejorar su propia imagen; pero paradojicamente, cuanto mas fracasos haya, mas va a reforzar la certeza de que no vale demasiado. Ahora una manera de correrse de ese lugar de pobrecito al que nadie quiere, es trabajar en consultorio cuales son las cualidades, que por supuesto las tiene, sus talentos, desarrollar su interés personal y asi de a poco va a poder valorizarse y hacer y mostrar lo que tiene, en lugar de lamentarse por lo que no hay.
Este blog esta destinado a tratar temas que nos preocupan a los seres humanos. De que manera nuestros comportamientos, nuestros temores, influyen en nuestra modalidad de vinculo, en nuestros exitos y fracasos.
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martes, 20 de diciembre de 2011
viernes, 15 de julio de 2011
No quiero enamorarme mas
Hay muchas personas, hombres y mujeres, que luego de una ruptura intententan cortar todo sentimiento y no quieren volver a vivir una nueva historia de amor
Recuerdo una mujer de 35 años que dice que ella controló siempre su vida afectiva hasta que hace alrededor de 3 años atrás se enamoró perdidamente y por primera vez decidió dejarse llevar por ese amor sin pensar en los riesgos. El acababa de separarse y vivimos un amor muy apasionado e intenso. "Yo era muy feliz, y de pronto él me anuncia que vuelve a vivir con su mujer. Ahí se me aparecieron todos los fantasmas que siempre quise tener bajo control, la perdida, el abandono que se me vinieron encima con una violencia incontrolable. Crei morir pero sali adelante. De lo único que me arrepiendo es haberme abandonado a ese amor. No voy a permitirme nunca vas revivir algo asi porque el amor hace mal".
La verdad es que son muchas las personas que cuando tienen una pena de amor se repiten como si fuera un mantra “nunca mas”. Ese nunca más tiene que ver con el sentimiento de abandono, la decepcion, la traición. Tratan de sortear sentir dolor, pero finalmente se anestesian y evitan cualquier sentimiento amoroso.
Si hasta se parecen a las personas heridas en la ruta o los que se están a punto de ahogar, que no quieren ser tocados y adoptan una posición de defensa y entonces congelan los sentimientos. La decepcion en el amor produce un gran dolor, de ahí que buscan defenderse enfriando al máximo sus afectos.
Rechazar el amor como emoción dolorosa es normal durante un tiempo. Es una reacción de sobrevida al mismo tiempo que se hace el duelo. La herida de amor también tiene que ver con el amor propio lastimado y, según la construcción psicoafectiva de cada uno, los medios para una reparación narcisistica son diferentes,.
Algunos pueden ejercer el donjuanismo, otros refugiarse en el trabajo, tener mucha actividad social o replegarse sobre si mismo. Estas son distintas maneras de poner una distancia frente al fracaso de una relación amorosa. Las mujeres encuentran con más frecuencia refugio en la palabra, los hombres en la acción, pero el objetivo en ambos casos es parecido, evitar exponerse al dolor.
Un señor de 41 años, se definia como lo contrario de un macho, pero confiesa que su antídoto ha sido tener relaciones sexuales sin amor, porque tenia deseos de vengarse y esas mujeres eran una forma de olvidarme. Es como si les dijera y me dijera “No tengo necesidad de vos”. En cambio otra mujer hizo lo contrario, se sumió en una abstinencia sexual absoluta huyendo de todos los hombres que se le acercaban.
Podemos decir que congelar las emociones por un tiempo puede ser una actitud hasta saludable, porque es necesario hacer el duelo, pero cuando este comportamiento dura de manera infinita puede ser nocivo.
Y ahí podemos preguntarnos hasta cuando esto puede seguir asi, y como defenderse de la violencia de las penas de amor. La verdad es que no hay recetas mágicas para salir airoso, pero hay algunas cuestiones que es necesario pensar para no quedar anclado en el dolor.
En primer termino hay aceptar que el sufrimiento es la primera etapa que permite luego hacer el duelo por lo perdido, porque es peligroso para uno mismo congelar las emociones indefinidamente, ya que negar no quiere decir hacer desaparecer los sentimientos. Aceptar que uno sufre permite ir atenuando el dolor, porque si uno lo reprime, se agrega mas violencia hacia uno mismo. A partir de esto se debería reflexionar sobre cual es la parte de responsabilidad que le toca en esa historia y también por que la perdida aparece como insoportable. Estos son algunos interrogantes que permiten abrir algunas preguntas acerca de cómo armamos nuestros vínculos. Por otra parte, es necesario también aceptar que el amor, que es el lugar por excelencia de las emociones mas intensas, implica necesariamente una toma de riesgo. Justamente porque no hay garantías de felicidad infinita, pero realmente el riesgo vale la pena. Pudiendo aclarar algunas de estas cuestiones, es probable, pero no cierto, que una próxima relación puede llegar a ser un poco mas clara. De todos modos no es asfixiando las emociones que uno va a hacer desaparecer el sufrimiento, sino todo lo contrario.
Recuerdo una mujer de 35 años que dice que ella controló siempre su vida afectiva hasta que hace alrededor de 3 años atrás se enamoró perdidamente y por primera vez decidió dejarse llevar por ese amor sin pensar en los riesgos. El acababa de separarse y vivimos un amor muy apasionado e intenso. "Yo era muy feliz, y de pronto él me anuncia que vuelve a vivir con su mujer. Ahí se me aparecieron todos los fantasmas que siempre quise tener bajo control, la perdida, el abandono que se me vinieron encima con una violencia incontrolable. Crei morir pero sali adelante. De lo único que me arrepiendo es haberme abandonado a ese amor. No voy a permitirme nunca vas revivir algo asi porque el amor hace mal".
La verdad es que son muchas las personas que cuando tienen una pena de amor se repiten como si fuera un mantra “nunca mas”. Ese nunca más tiene que ver con el sentimiento de abandono, la decepcion, la traición. Tratan de sortear sentir dolor, pero finalmente se anestesian y evitan cualquier sentimiento amoroso.
Si hasta se parecen a las personas heridas en la ruta o los que se están a punto de ahogar, que no quieren ser tocados y adoptan una posición de defensa y entonces congelan los sentimientos. La decepcion en el amor produce un gran dolor, de ahí que buscan defenderse enfriando al máximo sus afectos.
Rechazar el amor como emoción dolorosa es normal durante un tiempo. Es una reacción de sobrevida al mismo tiempo que se hace el duelo. La herida de amor también tiene que ver con el amor propio lastimado y, según la construcción psicoafectiva de cada uno, los medios para una reparación narcisistica son diferentes,.
Algunos pueden ejercer el donjuanismo, otros refugiarse en el trabajo, tener mucha actividad social o replegarse sobre si mismo. Estas son distintas maneras de poner una distancia frente al fracaso de una relación amorosa. Las mujeres encuentran con más frecuencia refugio en la palabra, los hombres en la acción, pero el objetivo en ambos casos es parecido, evitar exponerse al dolor.
Un señor de 41 años, se definia como lo contrario de un macho, pero confiesa que su antídoto ha sido tener relaciones sexuales sin amor, porque tenia deseos de vengarse y esas mujeres eran una forma de olvidarme. Es como si les dijera y me dijera “No tengo necesidad de vos”. En cambio otra mujer hizo lo contrario, se sumió en una abstinencia sexual absoluta huyendo de todos los hombres que se le acercaban.
Podemos decir que congelar las emociones por un tiempo puede ser una actitud hasta saludable, porque es necesario hacer el duelo, pero cuando este comportamiento dura de manera infinita puede ser nocivo.
Y ahí podemos preguntarnos hasta cuando esto puede seguir asi, y como defenderse de la violencia de las penas de amor. La verdad es que no hay recetas mágicas para salir airoso, pero hay algunas cuestiones que es necesario pensar para no quedar anclado en el dolor.
En primer termino hay aceptar que el sufrimiento es la primera etapa que permite luego hacer el duelo por lo perdido, porque es peligroso para uno mismo congelar las emociones indefinidamente, ya que negar no quiere decir hacer desaparecer los sentimientos. Aceptar que uno sufre permite ir atenuando el dolor, porque si uno lo reprime, se agrega mas violencia hacia uno mismo. A partir de esto se debería reflexionar sobre cual es la parte de responsabilidad que le toca en esa historia y también por que la perdida aparece como insoportable. Estos son algunos interrogantes que permiten abrir algunas preguntas acerca de cómo armamos nuestros vínculos. Por otra parte, es necesario también aceptar que el amor, que es el lugar por excelencia de las emociones mas intensas, implica necesariamente una toma de riesgo. Justamente porque no hay garantías de felicidad infinita, pero realmente el riesgo vale la pena. Pudiendo aclarar algunas de estas cuestiones, es probable, pero no cierto, que una próxima relación puede llegar a ser un poco mas clara. De todos modos no es asfixiando las emociones que uno va a hacer desaparecer el sufrimiento, sino todo lo contrario.
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